Me quedo con el recuerdo de tus pasos largos
tus cabellos negros y el silencio que nació entre nosotros
también me quedo con las constelaciones acordadas
en tu piel serena, pálida, tibia
Alfa Centauri dominada.
Un ticket de ida, uno solo, sin excusas ni aspavientos.
no espero que comprendas, tus guedejas son libres
y aunque no lo sabes, he pintado este cielo que suspiras
hay algo de adiós en cada viento, algo que te nutre.
Ese algo me pertenece, tú le llamas odio
es más fácil quemar las naves, soltar amarras
borrarlo todo, empezar de cero en tierra ajena
hacer lo tuyo, librar batallas, salvar el día.
Pero al caer la noche, una luz blasfema rasgará el silencio
(esta noche no sabe mentir y dirá mi nombre)
tú cerrarás los ojos, vencida le darás cobijo
esta noche soñarás en realidad
que amé tus sueños más que tú misma.

