De cuando el mundo era infinito
yo te recuerdo y sonrío en tecnicolor
si cierro los ojos, sigues saltando
camisa a cuadros, avispa en mano.
No eran tantos los amigos, pero estabas tú
si lo pienso bien, la creación estaba completa
las Evas eran madres desnudas
los Adanes habían pasado de moda.
Aquél jardín primero con tantos secretos
espacio que compartimos y nunca bastaba
ninguna caída fue insoportable.
Entonces
hoy que te recuerdo ya no sé.
Esa avispa que picó mi espalda
(mamá guardó el aguijón, nunca supe porqué)
tu mirada terror de niño, me acompaña
sí te importaba, es lo que cuenta.
Estaba indefenso, pero estabas tú.
Ahora soy tan fuerte y el universo menor
el único amor que me falta
es el niño que nunca dije
con camisa a cuadros, avispa en mano.

