Proyectarium. El libro infinito
Menú
  • Cada palabra que…
  • Este libro
  • Lo más reciente
  • Nosotros
Menú

Lo más reciente

Por decreto

Publicada el 01/05/202502/05/2025 por Victor Torres

Por decreto general
ya nadie morirá por un beso,
queda prohibido tantear bocas ajenas
o liar lenguas dulcemente impregnadas,
eso ya no,
ninguna transferencia de suspiros es inocente.

“Para desterrar toda lujuria” dice la letra,
privados de abrazos,
solos, a salvo en una burbuja,
implorando sobre micrófonos apagados
aún nos juzgaremos a través de pantallas,
adiós miradas directas sobre ojos desnudos.

¡Qué tiempos raros!

Por decreto general
embozaremos el morro y su gesto,
ahogaremos las risas, el crujir de dientes
levantaremos murallas, metro y medio entre nosotros
nunca más susurrar nombres
ni “te amos” en cuellos anónimos.

“Defender a toda costa la distancia entre nosotros”
cobijar con ausencias al anciano menguante,
a nuestra prole vamos a restringirle el aire,
el sol, la esperanza y su asombro.
Desprovistos de amigos y familia, beberemos amnesia.
Sin caricias, rubores o estímulos todo es más simple.

Finalmente, logramos devenir en gente sin yerros.

Por decreto general
dejamos de ser lo que éramos.

Antes podíamos morir a diestra y siniestra
de lunes a viernes, doblar turnos funerarios
en la mañana y al caer el sol, morir de nuevo
o en luna llena, sin remordimientos
todas nuestras muertes eran una misma,
eso nunca nos mató.

Hoy me revelo, reanimaré mis viejas quimeras
pondré la boca a disposición, agonizaré como pez insumiso
me levantaré de las cenizas, conquistaré los confines del Mictlán.
A mí la muerte no me agarra tibio,
prefiero resurrección.

Hikari 4

Publicada el 14/04/202523/04/2025 por Victor Torres

(A Sabines)

Ya en silencio
la luz se hace nueva
dentro del ojo.

Hikari 3

Publicada el 14/04/202523/04/2025 por Victor Torres

Nace el día
desde tu mirada,
las sombras huyen.

Flores al vuelo

Publicada el 11/04/2025 por Victor Torres

Días de historias cantadas
de boca en boca, de campo en campo
cierras los ojos y siguen diciendo
algo que vive dentro, incansable.

Baile de insectos, galantes
celebran el sol que vive en alegres miradas
como flores, se entregan al viento que arrulla
a los niños recién nacidos.

Campo abierto al clamor de los llantos
aquí renace toda esperanza.
El horizonte hace su mayor promesa
Nadie muere esta vida.

Si el sol descansa, todos lo hacemos
(excepto los amantes que están enfermos de primavera).

Inmortales, incansables, imposibles
nos vamos aligerando para ser del viento
y seguir murmurando la canción de cuna
que siempre soñamos.

Irreversibles

Publicada el 11/04/202511/04/2025 por Victor Torres

Van cayendo las horas
una sobre otra, mueren
se empujan
en perfecto caos
siempre perdiendo.

Uno, dos, uno, dos,
vuelve a contar
uno, dos, uno, dos,
no vale llorar.

Desde la ventana
parecen tantas
corren sin sentido
van desapareciendo
a cada instante.

Uno, dos, uno, dos,
no hay que esperar
que todas las horas
tienen el mismo final.

Suspiros de humo
van dejando sus minutos
las batallas que perdieron
por enfermedad o cobardía
objetos sin valor.

Uno, dos, uno, dos,
tú nunca lograrás
que todos los segundos
canten realidad.

Todas las horas han fallado.

Una tras otra
se pisan los talones, perdidas
gritan, ya sin voz
lo han perdido todo
para siempre
sin remedio.

Avispa

Publicada el 11/04/202511/04/2025 por Victor Torres

De cuando el mundo era infinito
yo te recuerdo y sonrío en tecnicolor
si cierro los ojos, sigues saltando
camisa a cuadros, avispa en mano.

No eran tantos los amigos, pero estabas tú
si lo pienso bien, la creación estaba completa
las Evas eran madres desnudas
los Adanes habían pasado de moda.

Aquél jardín primero con tantos secretos
espacio que compartimos y nunca bastaba
ninguna caída fue insoportable.
Entonces
hoy que te recuerdo ya no sé.

Esa avispa que picó mi espalda
(mamá guardó el aguijón, nunca supe porqué)
tu mirada terror de niño, me acompaña
sí te importaba, es lo que cuenta.

Estaba indefenso, pero estabas tú.

Ahora soy tan fuerte y el universo menor
el único amor que me falta
es el niño que nunca dije
con camisa a cuadros, avispa en mano.

Abogada bon voyage

Publicada el 11/04/202511/04/2025 por Victor Torres

Me quedo con el recuerdo de tus pasos largos
tus cabellos negros y el silencio que nació entre nosotros
también me quedo con las constelaciones acordadas
en tu piel serena, pálida, tibia
Alfa Centauri dominada.

Un ticket de ida, uno solo, sin excusas ni aspavientos.
no espero que comprendas, tus guedejas son libres
y aunque no lo sabes, he pintado este cielo que suspiras
hay algo de adiós en cada viento, algo que te nutre.

Ese algo me pertenece, tú le llamas odio
es más fácil quemar las naves, soltar amarras
borrarlo todo, empezar de cero en tierra ajena
hacer lo tuyo, librar batallas, salvar el día.

Pero al caer la noche, una luz blasfema rasgará el silencio
(esta noche no sabe mentir y dirá mi nombre)
tú cerrarás los ojos, vencida le darás cobijo
esta noche soñarás en realidad

que amé tus sueños más que tú misma.

Hikari 2

Publicada el 10/04/202523/04/2025 por Victor Torres

Hoy me miraste;
camino entre nubes
repletas de luz.

Hikari 1

Publicada el 10/04/202523/04/2025 por Victor Torres

Brilla mi casa
como cascada de luz
¿es primavera?

Mono-Ciclo

Publicada el 10/04/202523/04/2025 por Victor Torres

El abismo es el muro que tengo,
ser yo no tiene un tamaño.
Fernando Pessoa

Yo confieso sin temor a equivocarme, que no resurgiré de ninguna pira, no habrá manera de que mis cenizas regresen al papel. Lo digo en serio, yo de Fénix, nada.

Pero Volveré.

Tampoco será posible que mis huesos se levanten al ser bañados por la sangre de algún dios mayor, menor o de cualquier tamaño. Ya bastante tenemos con respetar la rueda del Dharma como para pedir milagros que suenan a condena.

No le hago al Lázaro tampoco, me van a disculpar. Mejor me quedo quieto sin espantar a nadie.

Ni será necesario que diluvio alguno me enseñe la lección del acuático exterminio, no necesitamos tan ejemplar mortificación. Y ya dispuestos a develar todo secreto, he de confesar –también– que ningún hálito divinino me hará dejar la placidez del barro cuando llegue a mi última morada. De verdad que a mi me gusta la tierra y me gusta que se moje y se seque, que se levante todas las mañanas al menor soplido del norte. Que juegue luego a ser la materia prima del maximísimo supremo comandante en jefe de todas las cosas. A mi la tierra me gustó desde que era polvo, no me culpen por tener las manos terrosas, es mi humana condición la que me mantiene atado al barro.

No me miren así, soy mono, pero nunca fui chango. A veces divertido, eso si, pero nunca tanto. Ahí está la evidencia, yo hablo desde chiquito, me sobra lengua y me falta simpatía. Me inundan pensamientos y me complican hasta los días de guardar. Eso sí, desde que tengo memoria me gustó rezar y dar gracias, no por la moda o las canciones tan bonitas en el coro. Es una cosa que me viene desde antes de la cuna, no me pregunten cómo.

Me ha tocado patear el pesebre, no lo voy a negar, pero al final pierdo la pasión del argumento y vuelvo a la playa, expulsado por la evidencia que me abruma más que todas las ballenas. ¿No me creen? Miren sus manos; flamante pulgar oponible y una infinita capacidad de escribir las buenas y las mejores, fíjense bien, hasta las uñas me he recortado cuando quiero enfatizar las verdades que si bien subjetivas, son muy propias y sinceras.

–¿Que cómo se que no fui chango?– es fácil, no se me da la cosa arbórea. Yo prefiero poner los pies en el suelo y dar un paso a la vez, nada de andar brincando y arriesgar el esqueleto, me dan vértigo hasta las notas altas.

Prefiero un piso firme para la plantar la planta o plantear el planteamiento. De ahí mi certeza. si fuimos de arcilla alguna vez, yo si me la creo, a mi me da gustillo eso de venir de la tierra, me suena muy justo y acertado. Pues si no, ¿porqué le pondrian ese nombre al planeta azul?, ni modo que sea simple casualidad. Las pestañas de nuestros antepasados se abrán quemado pensando en nombrar a la vieja Gaia. No les vamos a contrariar a estas alturas.

No lo divulgen mucho, pero yo creo que, de todos los elementos, la tierra es el más completo, se embarra en todas partes, la subdivides y no la evaporas ni la sofocas, los avaros creen que la compran y nomás se hacen ilusiones. La tierra no es de nadie, ni de las nubes ni del fuego ni del viento, ahí anda dando vida a manos llenas y guardando a sus hijos hasta el final, no solo el día del último aliento, ¡Qué va! hasta el último aliento del último gusano y aún así no nos deja, nos acompaña a todas partes sin importar nuestros pecados.

Así que ya lo saben, de creer, yo creo que somos de arcilla, de barro, de adobe y cuando cumplamos nuestra misión de ser fértiles y quedar todos arados, entonces seremos polvo y volveremos a empezar.

Por toda la eternidad sin fin.

  • 1
  • 2
  • Next
  • 01/05/2025 by Victor Torres Por decreto
  • 14/04/2025 by Victor Torres Hikari 4
  • 14/04/2025 by Victor Torres Hikari 3
  • 11/04/2025 by Victor Torres Flores al vuelo
  • 11/04/2025 by Victor Torres Irreversibles
  • Bestiarios
  • Haiku
  • Poesía
  • Prosa
Hay una ave que vuela en busca de su jaula.
F. Kafka
Tweet

Bestiario Bestiario posible y algunas crónicas imposibles Bienvenida Decretos De la misma tormenta Felinos Haiku Lugares Nada Panteras Sol y Tarios Tarios

© 2026 Proyectarium. El libro infinito | Funciona con Minimalist Blog Tema para WordPress